Jueves 1 de octubre en el Espacio Rosa Luxemburgo de Madrid. Calle Hermanos del Moral 33. Metro Urgel.

Con la participación de:

Alejandra M. Velasco
Periodista de Canal Red

Youssef M. Ouled
Periodista antirracista

Juan Díaz
Izquierda Revolucionaria

Marina Mata
Libres y Combativas

Mientras 141 personas migrantes perdían sus vidas en las aguas de Ceuta, los gobiernos europeos desataban una campaña de odio  y deshumanización sin precedentes recientes. Miles de personas, hombres, mujeres y niños, con flotadores y chanclas no son invasores, son nuestros hermanos y hermanas de clase que huyen de la pobreza, la represión y la dictadura marroquí. Son trabajadores desesperados en busca de un futuro digno para sus familias.

Frente a esta tragedia humana, PP y Vox han aprovechado para poner toda la maquinaria de criminalización del migrante en marcha levantado una cacería racista con pocos precedentes en los últimos años. Las agresiones contra migrantes se multiplican en Ceuta mientras la extrema derecha propaga bulos desde las redes sociales. Comercios, organizaciones de ayuda y personas de origen musulmán sufren el azote de esta campaña fascista.

Pero la responsabilidad no termina en los canallas de la extrema derecha. El Gobierno de Sánchez, que se presenta ante el mundo como el azote de la extrema derecha internacional con sus discursos contra Trump y Netanyahu, que se jacta de ser "progresista", ha anunciado el endurecimiento de leyes de extranjería y asilo.

Este gobierno que participa de la "Europa fortaleza", que blanquea a la dictadura marroquí y, lo más grave, que sigue estrictamente las agendas racistas de la Unión Europea, permite que, casi dos meses después de la llegada de miles de migrantes a Ceuta, miles de ellos siguen malviviendo en condiciones infrahumanas, sin techo, sin agua, sin dignidad y además ese mismo gobierno y sus aliados parlamentarios responden con expulsiones y represión.

No cabe duda que el racismo es un arma política fundamental de quienes ostentan el poder con el objetivo claro de dividirnos. Nos quieren enfrentados, nos quieren creyendo que el problema son los pobres que llegan de fuera. Sin embargo aquí decimos bien claro que tenemos mucho más en común con los migrantes que saltan la valla, que llegan en patera o por otras vías, que con los grandes patriotas de este país como Amancio Ortega, Juan Roig o Ana Patricia Botín.

Quieren que culpemos a jóvenes marroquíes y africanos por la degradación de nuestras escuelas públicas, que responsabilicemos a los migrantes del colapso de la sanidad, que pensemos que nos van a robar empleos. Es todo mentira. Los verdaderos responsables de la falta de vivienda, de los bajos salarios, de la precariedad que nos ahoga, son los que se compran áticos de lujo con dinero público, visten trajes caros, viajan en yates, saquean África, trafican armas y lucran con la miseria.

Mientras cierran fronteras para los pobres, abren enormes puertas a turistas millonarios. No es un problema de espacio o recursos, es una cuestión de clase, de poder adquisitivo. Sabemos perfectamente quiénes son nuestros verdaderos enemigos: el capitalismo, el imperialismo, el fascismo y cualquier gobierno que se pliegue a sus lógicas.

La solución no son expulsiones, muros y CIEs. La solución es derechos para todos y todas. Libertad de movimiento, trabajo digno, vivienda, educación y sanidad para cualquier persona que pise estas tierras, sea cual sea su procedencia.

Hemos visto cómo el fascismo avanza cuando la izquierda no planta cara a los problemas intrínsecos al sistema capitalista. Pero también sabemos que cuando nos organizamos, cuando nos unimos en solidaridad verdadera, podemos vencer. Ese es el camino, la solidaridad sin fronteras de todos los oprimidos contra nuestros opresores.

Por eso te llamamos a que te sumes a la lucha. El próximo 1 de octubre a las 19 horas, en el Espacio Rosa Luxemburgo, nos reuniremos para decir bien alto que no permitiremos que el racismo y el fascismo se impongan en nuestras calles. Ven con amigas y amigos, con tus compañeras y compañeros de trabajo, con tus vecinas y vecinos… porque la lucha contra el racismo es una lucha de clase, es nuestra lucha.

¡Siempre antifascistas, siempre antirracistas!